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Impresión 3D

¿Llegará pronto la impresión 3D a la producción tradicional?

Publicado por  Jose Miguel Cabello

La impresión 3D se encuentra todavía en un estado embrionario, tecnológicamente hablando, y con un gran margen de mejora. Pero de vez en cuando, nos sorprendemos leyendo alguna noticia sobre la construcción de un motor, o que alguien ha fabricado piel o un órgano para un trasplante.

La tecnología avanza muy rápido, y habitualmente aquello que es tendencia y puede convertirse en negocio recibe una fuerte inversión en I+D. y acaba siendo un realidad.  Sólo tenemos que ver los ordenadores que había hace 30 años y lo que llevamos casi todos en el bolsillo. Así que está claro que la impresión en 3D, independientemente de las actuales limitaciones va a evolucionar de forma exponencial en los próximos años.

La siguiente pregunta es saber hasta qué punto afectará la impresión 3D a la industria y a la fabricación en los próximos años y a los distintos Software ERP que utilizan las industrias, ya que  es evidente que se hará hueco poco a poco, incrementando su uso a medida que la tecnología mejore. De hecho ya podemos encontrar varios usos habituales en procesos de fabricación, que permiten usar esta  tecnología para reducir los costes de forma considerable. Así en la actualidad, la impresión 3D se utilizar para:

  • Realizar presentaciones o maquetas: son ayudas visuales muy útiles para comunicar de forma gráfica, ya que siempre es más fácil explicar algo si puedes ver y tocar. Además, se pueden imprimir piezas a escala, lo cual facilita mucho realizar una presentación de un producto final más pequeño a cómo sería el original. 
  • Confirmar nuestro prototipo: comprobar que una pieza encaja en su sitio antes de lanzarse a fabricarla de forma masiva es algo necesario y hacer una sola pieza con inyección clásica, por ejemplo, es mucho más costoso que imprimirla en 3D.
  • Series limitadas: sin hacer una gran inversión es posible diseñar e imprimir piezas en series limitadas, algo que sería realmente costoso con los procesos actuales. Podría ser interesante para introducir un producto nuevo en el mercado, comprobar su aceptación y lanzarse después a la fabricación masiva. Pero también para la realización de piezas a medida o para recuperar algo que ya no existe en el mercado que había dejado de producirse.
  • Fabricación de moldes: como es de suponer también simplifica la fabricación de moldes y reducimos el riesgo que podría tener la fabricación de un molde erróneo. Podemos realizar tantas pruebas como sean necesarias de una forma mucho más económica.

Producción 3D vs tradicional
Ahora bien, hay varios factores que deberíamos analizar para decidir si utilizar un proceso de fabricación tradicional o la impresión 3D:

  • ¿Cuántas unidades deseamos fabricar? Usando la fabricación tradicional la reducción de costes es exponencial, a más piezas más barato es fabricar. Por tanto si vamos a fabricar pocas piezas la impresión 3D puede ser una buena alternativa.
  • ¿Son piezas grandes o pequeñas? Por mucho que deseemos fabricar pocas piezas, el volumen de cada una de ellas es importante, así que también es un factor que se debe analizar antes de decidirse.
  • ¿Son piezas complejas o compactas? La impresión 3D permite fabricar piezas que no pueden hacerse por medio de la fabricación tradicional, por ejemplo con huecos o formas atípicas, sin contar con la posibilidad de no hacerse 100% compacta reduciendo por tanto su peso. 

El acompañamiento de un ERP industrial adecuado

Todos recordaremos el término JIT (Just in time), este sistema de organización de la producción permite reducir el coste de la gestión de almacenamiento innecesario, comprando o fabricando sobre los pedidos reales y no sobre suposiciones. Creado hace cerca de 40 años por Toyota, supuso una nueva forma de entender, no sólo la logística sino la producción. 

Con La impresión 3D, unida a un software ERP de gestión empresarial que monitorice las variables del negocio, podría mejorar este sistema significativamente y puede darse una ruptura similar al JIT. Si tenemos en cuenta que una misma máquina podría fabricar diferentes piezas, con diferentes materiales, en el momento en el que se necesite y reduciendo los costes de forma considerable. No tenemos que tener de todo, sólo fabricarlo justamente cuando se necesite. Además debido a la creciente demanda y a los tiempos cambiantes nos ofrece una mayor flexibilidad para adaptarse a los cambios. Eso sí necesitamos contar con un software para industrias sencillo, flexible e integrado que nos ayude en este modelo que podríamos definir como una combinación entre  JIT-3D.

Es muy probable que los usos habituales anteriormente citados se vean ampliados a medida que la tecnología de impresión 3D mejore, llegando incluso a  un momento en que se produzca un punto de inflexión en el mundo de la fabricación en el que los usos de la impresión 3D superen a los de la fabricación tradicional. ¿Lo veremos? Seguramente…

 
   

PD: Disponer de una impresora 3D doméstica ya es algo bastante asequible. Puedes realizar una inversión de entre 200 y 400€ para tener una decente en casa, siempre y cuando te guste la bricomanía, la electrónica y tengas una buena dosis  de paciencia para montarla. Yo mismo me animé y aquí os dejo un vídeo a cámara rápida resumiendo las más de 10 horas de montaje de esta impresora doméstica.

Y, a modo de curiosidad también os muestro el proceso de impresión (acelerado) del logotipo de ekon:

   

 

Jose Miguel Cabello



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