Blog
Pilares construcción

Las TIC ‘renuevan los cimientos’ de los pilares al borde del colapso en el sector de la construcción

Publicado por  Redacción

La competitividad ha vuelto al sector de la construcción tras varios años de condiciones económicas muy adversas. Las promotoras recuperan proyectos de vivienda nueva, pero ahora se someten a controles mucho más estrictos que en el pasado y sus decisiones deben traducirse en resultados medibles y demostrables. Esta justificada cautela coincide con la llegada de un nuevo comprador, más exigente y conectado, que impone la transformación digital de un sector con una larga historia. Hay al menos 4 aspectos clave de esta actividad que se han visto claramente afectados y que están sujetos a una enorme presión competitiva. Y las tecnologías lo han afrontado.
El mundo de la construcción (con sus promotores, arquitectos, ingenieros, constructores y empresas de servicios) sale de la peor recesión económica nunca vista, más reforzado y con la convicción de que en esta década de crisis general han modificado al menos 4 de los pilares fundamentales de su actividad:

1.     El cliente.
El comprador se ha empoderado y le presta máxima atención a esta compra, busca información por sus medios, participa en foros, consulta datos y legislación de forma online. Está más que informado. Se trata de su propia casa y todos los aspectos que la rodean. La demanda se ha vuelto aún más exigente y reclama un proceso de compra más participativo. Cualquiera con un móvil puede influir en la imagen o la opinión que se proyecta de una promoción. Y deben cuidarse todos los detalles al máximo.

2.    El mercado.
La salida de la crisis ha coincidido en el tiempo con la aparición de fenómenos de cooperación online, cooperativismo y crowdfunding que vienen a extender buena parte de sus cualidades, máxima exigencia en todos los aspectos de su operativa, rapidez de ejecución y utilización de todos los canales digitales a su alcance. El mercado tradicional, mucho más grande y potente, tiene la oportunidad de aprovechar muchas de sus técnicas para atraer a más clientes y convencerles de sus ventajas. El entorno se ha vuelto hiper-competitivo y hay que responder a esta alta exigencia con todos los medios a su alcance.

3.    La producción.
La forma de trabajar de todos los operadores que intervienen en la compraventa de un inmueble ha debido adaptarse al nuevo escenario. La gestión de sus procesos tiene que responder a este nuevo tiempo y mejorar la ejecución de sus promociones. Para lograr esta máxima industrialización de la actividad, las nuevas tecnologías de gestión de recursos aprovechan la potencia de la nube para fomentar una toma de decisiones más ágil, que permita reducir plazos y costes de producción, potencie los recursos disponibles, tanto de promotores como de constructoras, despachos de arquitectos, ingenierías y el propio equipo del proyecto.

4.    La venta.
Redes sociales, internet, móvil, apps de búsqueda, comparadores online. La forma de comercializar vivienda también ha sufrido un cambio radical en los últimos años. Al rebufo de la creciente digitalización, la forma de acceder al mercado, de impactar en el comprador y responder a sus necesidades, se ha enriquecido de forma sustancial. Lograr los mejores resultados con los medios disponibles y aprovecharlos para mantener una relación cercana y eficaz con el cliente es hoy una cuestión fundamental para cualquier promotora.

Análisis predictivo: próximo salto competitivo hacia la economía digital
Para afrontar este nuevo escenario, las tecnologías de la información han aportado toda su experiencia y potencia. Por un lado, vienen a aprovechar los recursos existentes o las inversiones ya realizadas. Por otro, están obligadas a rentabilizar su larga experiencia en el sector para armonizar todos los recursos y elementos de coste que intervienen en cualquier proyecto, con el objetivo final de ofrecer la solución perfecta para cada necesidad.
Se imponen soluciones globales que estén concebidas para lograr la máxima adaptación a cada operativa y que potencien la capacidad de diferenciación entre proveedores. Un software ERP resulta lo más indicado en este punto, al aportar una óptima gestión de todas las variables que intervienen en los procesos externos e internos de la empresa, en la toma de decisiones rápidas y efectivas y en una visión global, y en tiempo real, del negocio.

Con un ERP para el sector de la construcción que aproveche la capacidad y flexibilidad de la nube, es posible analizar toda la información comercial (presupuestos, materiales, diseño…), de aprovisionamiento, obra y ejecución, con datos económicos y control de plazos de entrega, incluso con sistemas de alarma automáticos que notifiquen rápidamente en caso de sufrir desviaciones respecto a la planificación. Así, las necesidades de aprovisionamiento son calculadas con mayor exactitud, de forma que se evitan disfunciones que al final acarrean mayores costes o retrasos en la entrega.
En este punto, las soluciones de gestión de compras y contratistas requieren también un sistema de control sencillo, ágil y flexible que ayude a coordinar las etapas de ejecución, tanto a nivel económico como temporal.

Su potencia no solo favorece la industrialización de procesos, de logística y organización, sino que también es capaz de detectar hábitos y costumbres de los clientes en tiempo real, antes de tomar cualquier decisión. O segmentar la demanda y proponer alternativas y lotes adaptados a los gustos de cada cliente, con una granularidad que les lleve incluso a la unidad, en cuanto a producto.
A su vez, las aplicaciones actuales de gestión de proyectos ofrecen métodos de gestión y contratación, más participativos y colaborativos, en los que sus participantes tienen mayor control sobre los procesos y mucha más información, a la hora de tomar decisiones.
Gracias a ello, es posible reducir los costes de ejecución de cada proyecto, mantener un estricto seguimiento del mismo y agilizar los procesos de compras y subcontrataciones. Pero, también están abriendo la puerta a un análisis de márgenes y rentabilidad más ajustado, a un cumplimiento más estricto de plazos de entrega y a un trato más personalizado y de calidad de cada cliente, aspectos de especial relevancia en estos tiempos.

Tareas a digitalizar
Las principales tareas que se digitalizan en este ámbito tienen que ver con la creación de presupuestos para potenciales clientes y el seguimiento exhaustivo del proceso de venta, con herramientas y datos diversos, tanto internos como externos.
En este sentido, se han potenciado los informes de costes en tiempo real, a partir de un coste previo o partiendo de cero, y utilizando una base de datos integrada que aloje tarifas, estudios anteriores, unidades base, fichero de materiales, etc.
La ejecución de los contratos de compra-venta también se ha agilizado con esta tecnología ERP, al controlar todas sus condiciones y la ejecución, generando incluso unidades de imputación en función del proyecto y de la distribución deseada.
Con esta información del objetivo y de las unidades de imputación, se facilita el control de la ejecución de obra y es posible realizar una planificación avanzada de los recursos, constituyendo una ayuda fundamental para el responsable de obra y el director financiero del proyecto. De hecho, es posible realizar un cálculo avanzado de los recursos necesarios, con las unidades de imputación seleccionadas, a través de también un ERP de gestión de proyectos.
La facturación basada en las condiciones de contrato, o en las mediciones de certificación del proyecto, permite generar facturas de anticipos y otros gastos, controlando retenciones y avales. El control de las certificaciones realizadas, junto con la gestión de los costes reales de las unidades de imputación, controla la evolución económica del contrato/proyecto.
En suma, la Transformación Digital de la Construcción supone un enorme salto para todos los actores que intervienen en el proceso de compra-venta de un inmueble e impone un cambio de paradigma y de cultura empresarial.
Los Project Managers son, en este contexto, agentes fundamentales de este cambio y los auténticos responsables de su puesta en marcha, algo que contribuirá definitivamente a la mejora de su competitividad y eficacia.
 

Redacción