just in time definicion
5 Dic. 2022

​​Método Just in Time: definición y cómo se aplica

 

Una de las filosofías de producción más populares de las últimas décadas es, sin duda, el Just in Time, cuya definición encontrarás en este artículo. Traducido al castellano, se trata del sistema “Justo a tiempo”. 

Este método fue ideado por el fabricante de automóviles nipón Toyota allá por 1949, cuando el gerente de uno de sus talleres mecanizados, Taiichi Ono, recogió y perfeccionó todos los procesos existentes hasta la fecha. En ese momento ideó un sistema revolucionario que, siete décadas después, todavía se utiliza.

En la actualidad, el método ha ido evolucionando y perfeccionándose, apoyado por la revolución tecnológica, y se continúa usando en muchas empresas de forma exitosa. Pero, ¿sabes en qué consiste el Just in Time (JIT) y cómo se aplica? A continuación te explicamos todos los detalles. 

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Cómo funciona el sistema Just In Time: definición

El sistema Just in Time, en su definición, es una filosofía de organización de la producción que se centra en la mejora de la eficiencia y la reducción de los costes gracias a un mejor control y una mayor coordinación de la cadena de suministro

Básicamente, se basa en recibir los insumos y fabricar los productos “justo a tiempo”, es decir, poco antes de que se entreguen y solo en las cantidades necesarias. Esto reduce o incluso puede llegar a eliminar la necesidad de almacenar y trasladar la materia prima del almacén a la línea de producción (en el caso de una fábrica).

En general, el sistema JIT tiene tres objetivos principales: reducir el tiempo de inventario, minimizar el tiempo de espera y mejorar la calidad del producto.

Ventajas del método Just in Time

El método Just in Time tiene ventajas evidentes para la gestión de la producción de las empresas manufactureras. Pero quizá algunas de ellas no hayan sido entendidas correctamente por parte de otras compañías. 

Algunas de sus ventajas son las siguientes:

Reducción de costes de almacenamiento

La principal ventaja del método Just in Time (en su definición ya lo mencionábamos) es que permite que la empresa fabrique solo los productos que necesita y en el momento en que los requiere. Así evita acumular stock que, después, puede caducar o, simplemente, quedar inservible. 

Esto significa que no hay un exceso de inventario, lo que reduce los costes de almacenamiento al mínimo imprescindible.

Eliminación de desperdicios

El método Just in Time, además, elimina los desperdicios que se producen en todo el proceso de fabricación de los productos, lo que a su vez acaba también con la necesidad de dedicar recursos específicos a la gestión de tales residuos. Esto permite que la compañía se concentre en procesos esenciales. 

Mejora en la calidad de los productos

El método Just in Time también tiene como objetivo una mejora en la calidad de los productos. Y es que, al eliminar los retrasos en el proceso de producción, se reduce la posibilidad de que se cometan errores. Además, dado que los trabajadores se centran en actividades más productivas, pueden dedicar más tiempo al perfeccionamiento.

Satisfacción de los clientes

La satisfacción de los clientes es la consecuencia directa del propio funcionamiento del Just in Time. Como hemos visto, esta filosofía de producción elimina los desperdicios y permite destinar recursos a otras áreas, lo que generalmente se traduce en un mejor servicio y, por tanto, en clientes más satisfechos.

Reducción de los tiempos

El método Just In Time también permite que las empresas reduzcan sus tiempos de producción, ya que no es necesario esperar a acumular inventario para iniciar la fabricación. Dicho de otro modo, se puede producir más rápidamente y entregar a los clientes en un tiempo mucho más corto.

¿Cómo aplicar el método Just in Time en el almacén?

La implementación del JIT requiere un cambio radical en la forma en que las empresas administran y coordinan sus actividades de fabricación. Sin embargo, una vez que se implementa, este método puede tener un impacto significativo en la eficiencia y la rentabilidad de una compañía.

Tomando esto en cuenta, son necesarios al menos cinco pasos para cambiar la mentalidad tanto de la política empresarial como de los empleados:

  1. Formación y capacitación de los trabajadores en torno a la necesidad de cambiar la filosofía de la producción y para mejorar la eficiencia de las tareas.
  2. Identificación de problemas en el proceso productivo mediante una mejora continua, lo que ayuda a minimizar el tiempo de inactividad y también aumenta la eficiencia. Este es uno de los primeros pasos que se deben dar.
  3. Programación y planificación eficientes, estableciendo objetivos claros y realistas para luego planificar el uso de recursos con el objetivo de minimizar los tiempos de inactividad.
  4. Reducción de inventarios al mínimo posible, de manera que únicamente se produzca lo estrictamente necesario para satisfacer la demanda.
  5. Establecimiento de un sistema de gestión de tiempos, marcando límites claros para las tareas y asegurando que se cumplan. 

Por último pero no menos importante, en la actualidad, la implementación de un modelo Just in Time requiere un alto nivel de coordinación y control de todos los procesos y actividades de la empresa para tomar decisiones en tiempo real. Por ello, es imprescindible disponer de sistemas de gestión empresarial, como un ERP, CRM o sistema de data analytics.

La evolución del JIT ha ido de la mano de la evolución de las nuevas tecnologías, especialmente las que se aplican al mundo corporativo. Y el ERP ha sido la herramienta que lo ha hecho posible.

Ahora ya sabes más del método Just in Time, su definición y cómo aplicarlo. Esperamos que puedas sacarle todo el partido en tu negocio.

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