13 Nov. 2013

La planificación estratégica y las hormigas

 Este artículo trata sobre planificación estratégica, y sobre el elevado nivel organizativo que poseen las colonias de hormigas. Sí, hormigas. Esos insectos sociales que llevan en la tierra 35 veces más tiempo que el hombre y cuyo cerebro es únicamente una millonésima parte del tamaño del nuestro. Capaces de formar colonias de miles de individuos en las que todos conocen su función y su especialidad. Paradójicamente carecen de gobierno o autoridad alguna que les indique qué tareas realizar, cuáles son los objetivos a cumplir, y cómo saber si están rindiendo al nivel oportuno para que la colonia sobreviva. No es fácil si eres hormiga, ya que su especie se considera la más belicosa del planeta. Por tanto, no pueden dejar de competir ni de redefinir su estrategia ante cualquier cambio del entorno. No hacerlo significaría la invasión y la desaparición de la colonia. ¿A alguien le suena esta historia? No puedo evitar compararla con el entorno empresarial en el que vivimos. La diferencia es que, por mucho cerebro que tenga la especie humana, nuestras posibilidades de comunicación vía emisión de feromonas son bastante más limitadas que las de las hormigas, al menos en el ámbito laboral. Este hecho nos dificulta saber lo que tendríamos que hacer a título individual en cada momento, de forma coordinada y precisa, en función de las condiciones del entorno, para que nuestra compañía sobreviva. La realidad es que determinados comportamientos que hemos asumido que siempre son correctos, a veces no lo son. Por eso las compañías necesitan plasmar su misión, visión y valores en un mapa estratégico, que potencie las ventajas competitivas de su organización y las convierta en objetivos, que han de poder ser medidos mediante indicadores y metas, y cuyo modelo esté sujeto a una continua evaluación y adaptación, para no ser invadido y por tanto desaparecer. La buena noticia es que el software empresarial necesario para implementar estos sistemas existe: se llama Business Analytics, y tiene como objetivo conseguir la mejora del rendimiento corporativo. Este tipo de software es una evolución del Business Intelligence y también es conocido como Corporate Performance Management o CPM. La idea es sencilla. A falta de feromonas, cada individuo puede emplear su dispositivo preferido (smartphone, tablet PC o incluso su equipo convencional) para estar al tanto de sus funciones y del grado de cumplimiento de las mismas, de acuerdo con la estrategia del momento de su compañía. Conocerá en todo momento si está haciendo lo que se espera de él. Además, puede trasladar a sus compañeros, desde el mismo dispositivo, sus inquietudes e iniciativas, de forma que la gestión se realiza a nivel colectivo. Prescindiendo, como las hormigas, de largas y pesadas reuniones, que de por sí no mejoran la capacidad competitiva. Por otro lado, los directivos que definen la estrategia pueden controlar la eficacia de la misma mediante cuadros de mando integrales, y dar uso a la información que generan aquellos individuos de su organización que están más en contacto con el entorno real, permitiéndoles redefinir su estrategia en un proceso continuo, y sin perder de vista la misión, visión y valores de su compañía. Para finalizar veamos un posible mapa estratégico de una colonia de hormigas cualquiera, aunque os recuerdo que ellas no lo necesitan. Nosotros sí.