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¿Tecnologías disruptivas, amenaza u oportunidad?

Recientemente la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) organizó una jornada con el título Claves para crecer e innovar cuando todo es diferente: Horizonte 2020. El ponente era un directivo de una multinacional que fabrica alimentos para niños y a los asistentes, en su mayoría directivos de importantes compañías y ya algo mayores, parecía que esos productos les quedaban muy lejanos, al menos para su uso personal.
Recientemente la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) organizó una jornada con el título Claves para crecer e innovar cuando todo es diferente: Horizonte 2020. El ponente era un directivo de una multinacional que fabrica alimentos para niños y a los asistentes, en su mayoría directivos de importantes compañías y ya algo mayores, parecía que esos productos les quedaban muy lejanos, al menos para su uso personal.
Todo iba como suele ser habitual en estas sesiones. En un primer análisis, el mercado quedaba resumido con cuatro adjetivos: cambiante, volátil, incierto y ambiguo, lo que sugería un escenario cada vez más complicado e impredecible. A continuación, un repaso a lo dura que es la competencia y lo agresivos que son los nuevos players, señalando cómo la globalización y las TIC igualan a grandes y pequeños, quienes por su agilidad cambian continuamente las reglas del juego en plena era de transformación digital.

El ponente también hizo referencia a los cambios de hábitos de los consumidores. La tendencia es volver a todo lo que sea natural, evitando los aditivos artificiales, conservantes, saborizantes y colorantes. Parece que cada día coge más fuerza la idea de querer vivir sanos, vivir bien y cada vez mejor, por lo que está de moda la comida saludable, la conciencia ambiental y un claro compromiso con la salud.

Todo interesante, y también presumible, hasta que empezó a hablar de las tecnologías disruptivas que seguro irán apareciendo a lo largo de este recorrido al 2020. Parece que no hay estrategia a corto/medio plazo que no deba contemplar su aparición con nuevos productos y servicios que eliminarán por completo a los que sustituyen. Pero… ¿cómo hacerlo?

Según el diccionario de la RAE “disruptivas” significa «que produce disrupción«…. Wikipedia aclara algo más: “Se definen como tecnologías disruptivas, aquellas tecnologías o innovaciones que conducen a la desaparición de productos o servicios. Son tecnologías que utilizan preferiblemente una estrategia que produce una ruptura clara frente a una estratega sostenible«.

A lo largo de estos últimos años podemos encontrar muchos ejemplos de estas tecnologías: la TV digital o TDT y la analógica. La fotografía digital y la analógica. BlackBerry y Palm… después iPhone se carga a BlackBerry… Todos tienen en común una muy rápida adopción del mercado y la desaparición casi por completo del producto que substituyen.

El ponente explicó cómo consideraba que podían afectar estas tecnologías a su mercado que es el de la distribución. Y lo hizo a partir de tres elementos:

  1. Shop on-line. El desarrollo de marketplace, como Amazon, Alibaba o eBay, está cambiando la forma en que el consumidor accede a los productos. La posibilidad de comparar entre una amplia gama de ofertas; así como las reseñas de otros consumidores, sus comentarios tanto a favor como en contra y sus recomendaciones, hacen que el poder de negociación del comprador —según las cinco fuerzas de Michael Porter— ejerza mayor presión sobre las empresas para conseguir que ofrezcan productos de mayor calidad a un mejor precio. Y es este espacio digital el facilitador de la relación directa entre comprador y vendedor, proporcionando además todos los servicios auxiliares necesarios para poder realizar la transacción. La pregunta que podemos hacernos es ¿Acabará todo en cuatro portales multisectoriales con un servicio financiero/logístico de primer orden?
  2. Aparición de nuevas tecnologías: Las TIC están sentando las bases de un nuevo paradigma tecno-económico. Se trata de tecnologías que por definición son conocimiento, pero además utilizan el propio conocimiento para generar más conocimiento en un proceso de evolución continua que cada vez va más rápido. Esto supone nuevos esquemas en la producción de conocimiento y nuevas pautas en la demanda, que impulsan nuevas actividades sin que, actualmente, se vea un límite. Seguramente las más relevantes en este momento son:
    • Impresión 3D: La impresión 3D abre la puerta a nuevas estrategias y métodos de fabricación que harán cambiar muchos de los procesos de producción tradicionales. La rápida adopción de esta tecnología, incluso a nivel doméstico, hace prever que estamos a las puertas de una revolución que afectará también a la distribución. Dentro de poco será posible adquirir un recambio cómodamente desde el sofá de casa, descargarlo en un fichero contra una impresora 3D y disponer de él de forma casi inmediata.
    • Internet de las cosas: El IoT va a facilitar a los usuarios conectar millones de productos electrónicos a la red. A día de hoy ya existe la posibilidad de conectar una amplia gama de dispositivos en movilidad en el trabajo y en el hogar. Las estimaciones de los analistas prevén que en 2020 más de 370 millones de dispositivos electrónicos serán capaces de conectarse a redes móviles. En la actualidad, ya están conectados unos 50 millones que permiten a consumidores poder conectar y gestionar una amplia gama de dispositivos inteligentes como localizadores GPS, cámaras de seguridad 4G, trackers para localizar y monitorizar la actividad de mascotas, maletas, mochilas o llaves…
    • Inteligencia artificial (IA): Seguramente será la más disruptiva de todas y la más importante. Ya es más que una nueva tecnología. Se trata de toda un área de conocimiento con una evolución exponencial y que seguramente tendrá un fuerte impacto en la economía y en el mercado laboral.Desde siempre se ha considerado que el uso de la IA quedaba limitado a tareas rutinarias, programables con resultado predecible, y que las habilidades y capacidades intelectuales humanas eran insustituibles. Los últimos avances apuntan a pensar que no hay razón para creer que la IA no pueda realizar casi todos los trabajos existentes. Al menos aquellos que son económicamente necesarios.
  3. Desintermediación: Explicado con una sencilla fórmula: Internet + ineficiencias = desintermediación. La eliminación de intermediarios en la cadena de suministro es uno de los resultados de esta fórmula. Los compradores se saltan a los intermediarios y mayoristas para comprar directamente al fabricante, obteniendo además un mejor precio.Las TIC están provocando cambios fundamentales en la estructura de las empresas, en sus modelos de negocio, en todas las actividades económicas y en especial en la forma en que se relacionan con sus clientes, eliminando actividades de poco valor y facilitando las relaciones directas de extremo a extremo.

Frente a todo esto, un solo consejo: ¡estar muy atentos a todo!

Partimos de la “pequeña” dificultad de que necesitamos predecir lo imprevisible, por lo que va a ser imprescindible tener una cultura flexible al cambio y ser capaces de adaptarnos a estos cambios disruptivos. Crear innovaciones estratégicas que nos permitan continuar en el mercado y aprovechar estas innovaciones tecnológicas para diseñar nuevos productos y mercados. Como dijo Peter Drucker “La única forma de predecir el futuro es creándolo”.

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