Conecta

Tipos y técnicas de motivación empresarial

La motivación empresarial puede aportar muchos beneficios a tu compañía pero, para poder sacarle todo el jugo, es necesario conocer sus claves.

¿Qué es la motivación empresarial?

En el ámbito empresarial, existe una fuerza intangible de gran interés: la motivación del conjunto de las fuerzas activas y empleados, también conocida como motivación empresarial. Por un lado, esta es una fuente de energía que ayuda a alcanzar los objetivos de la compañía. Por el otro, es un factor que influye en variables emocionales personales y se refleja en aspectos como la involucración del equipo en el proyecto empresarial, el estrés o la concentración de los trabajadores.

New Call-to-action

En los proyectos empresariales, mantener motivada a toda la organización hacia un objetivo común es fundamental para el éxito, sobre todo cuando hay que afrontar tareas largas, difíciles o tediosas.

De hecho, la motivación empresarial tiene que formar parte del ADN cultural de la empresa para que esta avance y prospere. La propia palabra, en su etimología (“motiva”, del latín motivus, que significa movimiento + el sufijo “-ción”, que significa acción y efecto), nos indica que la motivación es la causa de una acción. Lo que nos lleva a considerar que, a pesar de ser un intangible difícil de controlar y, por ende, de medir, la motivación empresarial debe formar parte de la estrategia de la empresa en aras de cumplir con los planes, tanto a corto como a medio plazo.

Así, un clima laboral motivador en una organización influye directamente en la productividad y satisfacción de sus trabajadores, cosa que se traduce en un incremento de la calidad del trabajo y en la consecución de los objetivos propuestos. Este clima laboral determina el comportamiento de los empleados y, por tanto, incide en su sentimiento de pertenencia a la compañía, eficacia y eficiencia, cosa que afecta a la calidad de los servicios, el impacto social y, en general, el desempeño de la organización.

motivacion empresarial

Tipos de motivación empresarial

Indudablemente, la motivación empresarial tiene un componente de subjetividad importante. Es obvio que lo que motiva a unas personas no consigue los mismos efectos en otras. Con esto en mente, podemos dividir los tipos de motivación empresarial en dos grandes grupos:

1.   Motivación Intrínseca

Es la motivación que nace de la propia persona, conduciéndola a realizar su trabajo u otra actividad, sin necesidad de tener que recibir estímulos externos como un salario o un aumento de sueldo. La motivación intrínseca nace del interior de la persona con el fin de satisfacer deseos no materiales, por ejemplo, la autorrealización, el aprendizaje y el disfrute de un trabajo solo por el placer de hacerlo.

2.   Motivación extrínseca

La motivación extrínseca puede definirse como el conjunto de estímulos que vienen de fuera del individuo y que, en el ámbito del trabajo, suponen un aliciente para lograr objetivos empresariales y mejores niveles de calidad y eficacia. Los ejemplos más comunes serían los siguientes:

  • Los incentivos económicos (salarios, pluses, bonificaciones, etc).
  • Las promociones profesionales y el ascenso en la jerarquía empresarial.
  • Las mejoras en las condiciones laborales.

New Call-to-action

Técnicas de motivación empresarial

Contemplar una partida presupuestaria para la motivación empresarial es difícil, pues en cada caso hay que aplicar un conjunto de técnicas orientadas a la consecución de los objetivos y al ciclo de vida en el que se encuentre la empresa. No es lo mismo crear planes de motivación para compañías que están naciendo que para otras que necesitan un impulso para evitar el declive.

  1. Motivación empresarial en proyectos a corto plazo. Para avanzar en el día a día, se necesitan una serie de motores que impulsen a seguir adelante con el desarrollo del proyecto empresarial y que actúan muchas veces como verdaderos parachoques que permiten superar las dificultades. La existencia de esas motivaciones otorga una especial resistencia frente a la adversidad. Es habitual que en el contexto a largo plazo las motivaciones empresariales sean más difíciles de mantener. Por eso, es mejor parcelar los grandes proyectos en subproyectos más cortos, en los que las personas de la organización vayan viendo resultados, tanto individuales como colectivos, con cierta inmediatez.
  2. Planes personalizados de carrera (a largo plazo). Contar con un plan de carrera es fundamental para la satisfacción de los empleados que buscan estabilidad y tienen un perfil de corredor de fondo. Si conocen su perspectiva de progreso en la empresa y cuáles son los pasos a seguir para alcanzar los siguientes cargos en la organización, sabrán que, con esfuerzo y dedicación, podrán obtener mejores resultados para sí y se motivarán. Un plan personalizado de carrera, además de ser una forma de motivación empresarial, contribuye al desarrollo de la compañía, que contará con profesionales más comprometidos a presente y futuro.
  3. Planes externos grupales: gamificación y técnicas de trabajo en equipo. La gamificación dentro del seno productivo empresarial consiste en el uso de mecánicas del juego en entornos ajenos a este. Suponen una metodología de desarrollo y aprendizaje que proporciona grandes oportunidades para trabajar aspectos como la motivación, el esfuerzo o la fidelización. Con la gamificación, puedes combinar ambos tipos de motivación empresarial, intrínseca y extrínseca, ponderando en función de cuáles son las tareas del equipo que participa en la dinámica.
  4. Outdoor training. Este consiste en un entrenamiento cuya finalidad es potenciar el talento, la creatividad, las aspiraciones, la iniciativa y las motivaciones de los trabajadores de una empresa. Este entrenamiento gira en torno a una actividad deportiva o lúdica que se realiza al aire libre. Así, se pueden analizar los aspectos que se pretenden potenciar a través de una metodología experiencial. Gracias a estas actividades, los trabajadores y la empresa pueden extraer conclusiones que contribuyan a mejorar el clima laboral y el entorno profesional.

Valoración de la motivación empresarial en la cuenta de resultados

Como existen muchas personalidades distintas, motivaciones individuales y aspiraciones diversas en los equipos de trabajo, es prácticamente imposible definir un modelo genérico para mejorar y afianzar la motivación empresarial.

La mejor opción para que cada departamento, empleado y responsable de área se sienta motivado es que pueda comprobar de forma tangible que su esfuerzo genera un beneficio real, que pueda participar activamente en la toma de decisiones que le competen y que sus aportaciones sean valoradas

Es cierto que las dinámicas colaborativas resultan más intuitivas y dinámicas, reducen tensiones y aportan información para minimizar los errores. Además, conviene definir la carrera profesional de cada empleado hacia un objetivo definido y realista para mejorar su rendimiento.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que uno de los errores más comunes a la hora de afrontar la motivación de los integrantes del equipo es confundirla con el objetivo empresarial. El mantenimiento de plantillas y grupos humanos «felices» y motivados no debe hacerte olvidar que la meta es el aumento de beneficios y la generación de valor. Un entorno de trabajo agradable y unas políticas motivacionales con visión global, vinculadas a una estrategia compartida, son imprescindibles para un elevado grado de motivación y compromiso de la plantilla, pero nunca pueden establecerse como fin.

New Call-to-action

Ver todo

Quizá te puede interesar…

Deja un comentario

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.